Oliva Construcciones y reformas sl. Oliva rehabilitació d’espais
Barcelona
4,775 reseñas en Google
932 07 00 75
Empresas de rehabilitación: estructura, fachada, cubierta, humedades y eficiencia energética. Búscalas por provincia y pide presupuesto con memoria por escrito
Aquí entran las empresas del directorio que dicen «rehabilitación» en su nombre o en la categoría que Google les asigna. No es un catálogo auditado: es lo que cada una se llama a sí misma, y la cifra sale del listado de esta página.
Rehabilitar no es reformar. Reformar es cambiar lo que hay dentro de una vivienda que está sana. Rehabilitar es devolver a un edificio —o a una casa vieja— condiciones que ha perdido: estructura, estanqueidad, aislamiento, instalaciones. Se trabaja de fuera hacia dentro, empieza por un diagnóstico y casi siempre lleva proyecto técnico y licencia de obra mayor.
Por dónde está el problema. Si lo que falla son acabados, distribución o instalaciones dentro de la vivienda, es reforma. Si hay humedad que vuelve, grietas que crecen, cubierta que cala, fachada que se desprende o forjados que ceden, es rehabilitación, y empieza con un técnico mirando, no con un presupuesto de obra.
Casi siempre. Todo lo que toque estructura, fachada o cubierta suele ser obra mayor, con proyecto firmado, dirección facultativa, estudio de seguridad y licencia municipal. Una empresa que ofrece rehabilitar una fachada sin nombrar el proyecto está ofreciendo otra cosa.
La inspección técnica del edificio: una revisión obligatoria a partir de cierta antigüedad —que varía por comunidad y por municipio— donde un técnico evalúa estructura, fachadas, cubiertas, instalaciones y accesibilidad. Cuando sale desfavorable, marca las obras a hacer y en qué plazo. Suele ser el documento que arranca una rehabilitación de comunidad.
En fachada y cubierta, sí, casi siempre: la obra va por fuera, con andamio, y lo que se sufre es ruido, polvo y ventanas tapadas por malla. En estructura interior o cambio de instalaciones generales, depende, y hay que preguntarlo antes de firmar, no después.
Una fachada de un edificio de cuatro plantas suele ir de tres a seis semanas contando montaje y desmontaje de andamio. Una cubierta, de dos a cinco. Una intervención estructural no tiene plazo fiable hasta que se pica y se ve el alcance real: cualquier cifra antes de eso es una estimación, y conviene que lo digan así.
Existen y cambian a menudo, por comunidad autónoma y por convocatoria. Este directorio no publica importes ni plazos de ayudas: se comprueban en la sede de la administración que las convoca. Lo que sí conviene preguntar a la empresa es si ha tramitado ese tipo de expediente antes, porque la documentación técnica que piden es específica.
Porque casi siempre se trata el síntoma. Una mancha en un techo bajo cubierta no se arregla pintando: se arregla en el tejado. Una humedad en planta baja no se tapa con un revestimiento impermeable por dentro, porque el agua sigue subiendo y acaba saliendo un palmo más arriba. Un buen diagnóstico dice de dónde viene el agua antes de proponer nada.
Entra por tu provincia y baja a tu municipio. En cada ficha están la categoría de Google, el teléfono y las reseñas. También puedes usar pedir presupuesto o leer antes cómo funciona. Da el municipio, la antigüedad del edificio y qué síntoma tienes: son los tres datos que más ordenan la respuesta.
Cinco pasos para no acabar llamando a un centro de avisos a doscientos kilómetros.
Las reseñas que ves en este directorio son las que cada empresa tiene publicadas en Google, recogidas tal cual y sin filtrar por nota. No escribimos ni editamos reseñas: si una ficha no tiene ninguna, aquí no aparece nada.
Estas son opiniones reales de clientes sobre empresas de esta página, copiadas literalmente de Google:
Léelas enteras antes de decidir.
Rehabilitación es el conjunto de intervenciones que devuelven a un edificio existente sus condiciones de seguridad estructural, estanqueidad, habitabilidad y eficiencia: refuerzo o sustitución de elementos estructurales, reparación de fachada y cubierta, tratamiento de humedades, renovación de instalaciones generales y mejora de la envolvente térmica.
Ninguna rehabilitación seria empieza con un precio. Empieza con una visita en la que alguien mira, pica donde hace falta y escribe qué ha visto: si el mortero suena a hueco, si hay armadura oxidada asomando en los cantos de balcón, si la grieta sigue la junta del forjado o cruza el muro, si la humedad es de capilaridad, de filtración o de condensación.
Ese informe es lo que después permite comparar presupuestos, porque todos parten del mismo alcance. Cuando falta, cada empresa presupuesta lo que ha imaginado y las cifras no se parecen en nada, no porque unas sean caras sino porque no están valorando lo mismo.
Los tres frentes habituales son la fachada, la cubierta y las carpinterías. La cubierta es la que más daño hace cuando falla, porque el agua entra y no se ve hasta que aparece en el techo de la última planta. La fachada es la que más se pospone y la que más encarece al hacerlo, porque el andamio ya montado es un coste fijo que conviene aprovechar del todo.
Si se va a montar andamio, ese es el momento de mirar también canalones, vierteaguas, barandillas y la medianera vista. Volver a montarlo dentro de dos años cuesta casi lo mismo que la obra que se dejó fuera.
La mayoría de rehabilitaciones se deciden en junta de propietarios y se pagan por derrama, con un administrador coordinando y un técnico redactando. Lo que marca la diferencia en el día a día no es el precio, es el calendario: cuándo habrá ruido, cuándo no se podrá tender, cuándo se tapan las ventanas con malla, cuándo se corta el agua.
Pide la póliza de responsabilidad civil, el certificado de montaje del andamio y el compromiso de retirada de escombro por escrito. Son los tres papeles que evitan discusiones cuando algo se moja, se mancha o se cae.
En construcción tradicional —piedra, adobe, tapial, mortero de cal— el error más caro es rehabilitar con materiales modernos impermeables. Un revoco de cemento sobre un muro de piedra impide que evapore, empuja la humedad hacia dentro y acaba deteriorando el muro más rápido que si no se hubiera tocado. Ahí se trabaja con cal y con materiales transpirables, y no todas las empresas lo hacen.
Para bajar de este servicio a empresas concretas, entra por provincia. Y si aún estás decidiendo el alcance del trabajo, empieza por los consejos.
Estas 24 empresas lo dicen en el nombre o en la categoría que Google les asigna. No es un catálogo auditado: es una coincidencia de texto, a la vista.
Barcelona
4,775 reseñas en Google
932 07 00 75
Sevilla
4,872 reseñas en Google
637 54 81 40
Colmenar Viejo
4,845 reseñas en Google
633 05 54 94
Vigo
5,028 reseñas en Google
986 11 95 63
Donostia / San Sebastián
5,027 reseñas en Google
605 80 05 82
Madrid
4,825 reseñas en Google
919 93 21 14
Granada
4,725 reseñas en Google
620 52 03 56
Almería
5,011 reseñas en Google
663 87 60 86
León
5,011 reseñas en Google
648 62 53 37
Logroño
4,712 reseñas en Google
941 58 87 69
Barcelona
4,910 reseñas en Google
657 65 89 57
Alicante
5,021 reseñas en Google
699 34 35 36
Soria
5,07 reseñas en Google
677 25 46 70
Palmones
5,016 reseñas en Google
609 46 80 14
Cáceres
4,110 reseñas en Google
927 24 92 99
La Zubia
4,47 reseñas en Google
653 50 31 71
Huesca
5,02 reseñas en Google
678 73 93 98
Córdoba
5,01 reseña en Google
636 44 70 10
León
5,01 reseña en Google
629 80 43 03
Badajoz
4,317 reseñas en Google
656 55 64 70
Logroño
3,65 reseñas en Google
649 78 65 06
Burgos
3,02 reseñas en Google
628 98 73 20
Cuenca
Sin valoración en Google todavía
659 86 21 03
Logroño
Sin valoración en Google todavía
632 54 88 55
Solo las provincias con al menos una ficha cuyo nombre o categoría de Google dice este producto. Solo hay página de tipo por ciudad donde alguna ficha de esa ciudad lo menciona en Google.
Todos los tipos de reforma · Empresas por provincia
Empresas de rehabilitación: estructura, fachada, cubierta, humedades y eficiencia energética. Búscalas por provincia y pide presupuesto con memoria por escrito
Solo donde alguna ficha lo dice en Google: La Rioja (3), Barcelona (2), Madrid (2), Granada (2), León (2). El resto de provincias no tiene página de este tipo porque no hay mención.
Las 22 con nota en Google suman 430 reseñas, media ponderada 4,8 sobre 5. La nota se copia tal cual. Puede hablar de otro trabajo del mismo taller, no solo de este producto.
No hay tarifas en este directorio. Se cotiza con la obra vista: los metros, las calidades elegidas, si hay que tocar instalaciones y el plazo. Pide el mismo desglose a dos empresas de tu provincia; no compares un total a ojo.
En este directorio, 24 de 1470 fichas mencionan «Rehabilitación» en el nombre o en la categoría que Google les asigna. El resto no se lista aquí: la categoría habitual de Google es «Empresa de reformas» y no desglosa el producto.
En cada ciudad no. Hay esta página nacional y, donde alguna ficha lo menciona en Google, página de provincia y de municipio. El listado completo de empresas va por provincia y municipio.
De la ficha pública de Google Maps: nombre, dirección, teléfono, web, valoración y reseñas. El tipo de producto de esta página es vocabulario del sector, no un catálogo auditado ficha a ficha.
No. No hay formulario que reenvíe solicitudes. El teléfono de cada ficha es el de Google Maps; llamas tú.
Si el presupuesto va por partidas y por escrito; si la obra y el desplazamiento van incluidos; y qué garantía queda sobre cada parte. Las mismas preguntas a todas.
Las reformas no tienen temporada estricta, pero conviene contar con que agosto y las Navidades paran a proveedores y gremios. Este directorio no tiene las agendas de las empresas ni un margen de semanas medido. El plazo te lo dice quien lo vea.
No. Es un directorio. No hace obra, no vende y no reenvía solicitudes. El teléfono de cada ficha es el de Google Maps; llamas tú.
Porque Google casi nunca desglosa el producto. Solo entra quien lo escribe en el nombre o en la categoría. El listado de provincia reúne todas las de reformas.